México, DF 11 de Diciembre 2013.-El Senado de la República aprobó, en lo general y en lo particular, el dictamen de reforma energética, al cual se le hicieron una serie de ajustes de último momento, que terminaron por modificar sustancialmente lo aprobado apenas unas horas antes en comisiones.
Con 95 votos a favor y 28 en contra, el pleno de la Cámara Alta avaló la nueva versión del dictamen, acordada por las comisiones dictaminadoras y presentada al pleno momentos antes de su discusión, establece -entre otras cosas- la salida del sindicato petrolero del Consejo de Administración de PEMEX.
En este sentido, se establece que el Consejo de Administración deberá conformarse por cinco consejeros del Gobierno Federal, incluyendo al Secretario de Energía, y cinco consejeros independientes.
El conjunto de cambios causó la molestia de los senadores de izquierda, quienes -cuando ya había iniciado la discusión- denunciaron que se había presentado una práctica irregular, ya que se estaba discutiendo un dictamen que contenía cambios “graves” con respecto a lo que se había aprobado en comisiones
La vicecoordinadora del PRD, Dolores Padierna, detalló que la nueva redacción que se hizo al artículo cuarto transitorio incluye la frase “entre otras” al referirse a las modalidades de contratación para la exploración y extracción de petróleo e hidrocarburos, lo cual, desde su perspectiva, abre las puertas a las concesiones.
Por el Partido del Trabajo, el senador Manuel Bartlett empleó palabras como “ilegal, sucia e inaceptable” para describir la forma en la que se estaba procediendo.
El senador por el PAN, Roberto Gil Zuarth, rechazó estos señalamientos y recordó que desde el inicio de la discusión se votó la admisión del documento, lo cual fue avalado por el propio PRD. En este sentido, afirmó que nuevamente se estaba frente a una práctica dilatoria.
Al final se determinó continuar con el curso de la sesión, en la cual continuaron las múltiples manifestaciones en contra de la reforma.
Para las once de la noche, el perredista Manuel Camacho Solís reprodujo -desde un dispositivo portátil- el audio del discurso del general Lázaro Cárdenas con motivo de la expropiación petrolera, al tiempo que sus compañeros de bancada desplegaron una manta, que prácticamente cubrió la totalidad de la tribuna, con la leyenda: “No a la privatización de PEMEX y CFE”.
La manta fue retirada a los pocos minutos. La senadora por el PAN, Silvia Garza Galván, criticó la manifestación de quienes, recordó, apenas unos días antes le habían dado la espalda al pueblo de México aprobando la reforma hacendaria.
Por separado, los panistas Ernesto Ruffo Appel y Javier Corral Jurado anunciaron su voto en contra de la reforma. Este último recordó que el dictamen establece la modalidad de contrato de licencia, que, afirmó, es lo mismo que una concesión, lo cual no está en su plataforma de campaña presentada el año pasado.
El senador por el PRI, Oscar Román Rosas González, criticó a quienes querían postergar la discusión de la reforma energética.
Tras 19 horas de sesión continua, en las que no se aceptó ninguna de las propuestas de modificación presentadas por el PRD y PT, se declaró aprobada la reforma y se turnó a la Cámara de Diputados para sus efectos correspondientes, en medio de la exigencia de legisladores de izquierda para que se lleve a cabo una consulta popular









